2026: A Year to Honor Women Farmers and the Challenges They Face

Traducción al español a continuación

María de los Ángeles García at SOPPEXCCA’s Mercadito Orgánico Nutri-Hogar | Nicaragua

At Food 4 Farmers, we've spent over a decade working alongside coffee farming families across Mexico, Guatemala, Nicaragua, and Colombia, and in that time, one thing has become impossible to ignore: women are the backbone of these communities. They rise before dawn to prep meals before a day in the fields, they tend to the home gardens that carry their families through the coffee harvest's thin months, and they step into leadership roles within their cooperatives, from managing farmers markets to training the next generation of promoters. So when the United Nations declared 2026 the International Year of the Woman Farmer, we felt an immediate sense of recognition. This year, we want to celebrate that work publicly, and we want to be honest about the challenges that still stand in the way.

As coffee prices fluctuate and farming alone struggles to support a family, more men have sought better paying work elsewhere, leaving women to run the farm. That responsibility rarely comes with a land title, a credit line, or any formal recognition to match it. Women may do the majority of the work on a farm and still have no legal claim to it.

Women make up roughly 70% of the labor that goes into farming and processing coffee in many producing regions, yet hold only around 10% of trading and export roles in the industry, according to the 2018 report from the International Coffee Organization. It's a gap in respect for the role women play in getting coffee from farm to cup, not just a gap in pay or title. When that work goes unrecognized, women lose agency and dignity, their families have less food on the table, and fewer doors open for the next generation of women and young people in their communities.

But it doesn't have to be this way, we've seen what changes when it isn't. In Jinotega, Nicaragua, we partnered with the cooperative SOPPEXCCA to launch the region's first organic farmers market, Mercadito Orgánico Nutri-Hogar. It gives women a place to sell produce from their own home gardens, turning food they were already growing into a steady source of income, and turning a side plot or unused areas in their farms into a small business.

“This project has brought many benefits to working small family gardens, such as diversifying crops on my small plot, producing our own food, and importantly, generating surplus income through the sale of garden produce.”

-Gloria María Talavera

Our Community Promoter Program trains women, many of them young, to lead food security work in their own communities, putting Food 4 Farmers' programs directly into local hands, while giving these women professional development and leadership experience they can carry forward, in coffee and beyond.

And through our food sovereignty workshops, we work with women on organic farming practices, nutrition, and how to price and market what they grow.

When a woman coffee farmer thrives, her family and community rise with her. Through our programs, we've watched women build thriving food hubs and small businesses that anchor their families, strengthen their land, and spark change that carries into the next generation.

That's the kind of change worth investing in. We're celebrating women farmers this year, but their work deserves support well beyond it. Your contribution today helps fund the training and resources that keep women leading in their communities, this year and every year after.


2026: Un año para honrar a las mujeres agricultoras y los desafíos que enfrentan

En Food 4 Farmers, llevamos más de una década trabajando codo con codo con familias de productores de café de México, Guatemala, Nicaragua y Colombia, y durante este tiempo hay algo que se ha vuelto imposible de ignorar: las mujeres son el pilar de estas comunidades. Se levantan antes del amanecer para preparar la comida antes de pasar el día en el campo, cuidan de los huertos familiares que sostienen a sus familias durante los meses de escasez de la cosecha de café y asumen puestos de liderazgo en sus cooperativas, desde la gestión de los mercados de agricultores hasta la formación de la próxima generación de promotores. Por eso, cuando las Naciones Unidas declararon 2026 como el Año Internacional de la Mujer Agricultora, sentimos inmediatamente que se les reconocía su labor. Este año queremos celebrar públicamente ese trabajo y queremos ser sinceros sobre los retos que aún se interponen en el camino.

Con la inestabilidad de los precios del café y la dificultad de vivir solo de la agricultura, más hombres han buscado empleos mejor pagados fuera, dejando a las mujeres a cargo de la finca. Esa responsabilidad casi nunca incluye un título de propiedad, acceso a crédito o reconocimiento formal. Las mujeres pueden realizar la mayor parte del trabajo agrícola y, sin embargo, no tener derechos legales sobre la tierra.

Las mujeres representan aproximadamente el 70 % de la mano de obra dedicada al cultivo y la transformación del café en muchas regiones productoras, pero solo ocupan alrededor del 10 % de los puestos relacionados con el comercio y la exportación en el sector, según la Organización Internacional del Café. Se trata de una brecha en el reconocimiento del papel que desempeñan las mujeres en el proceso que lleva el café de la finca a la taza, no solo de una brecha salarial o de cargos. Cuando ese trabajo no se reconoce, las mujeres pierden autonomía y dignidad, sus familias tienen menos comida en la mesa y se cierran oportunidades para la próxima generación de mujeres y jóvenes de sus comunidades.

Pero no tiene por qué ser así, ya hemos visto cómo cambian las cosas cuando no lo es. En Jinotega, Nicaragua, nos unimos a la cooperativa SOPPEXCCA para lanzar el primer mercado orgánico de la zona, el Mercadito Orgánico Nutri-Hogar. Les ofrece a las mujeres un lugar para vender lo que cosechan en sus propios huertos, convirtiendo los alimentos que ya cultivaban en una fuente de ingresos segura, y transformando una pequeña parcela en un negocio propio.

Nuestro Programa de Promotoras Comunitarias capacita a mujeres, muchas de ellas jóvenes, para liderar iniciativas de seguridad alimentaria en sus propias comunidades, poniendo los programas de Food 4 Farmers directamente en manos locales y brindándoles, al mismo tiempo, oportunidades de desarrollo profesional y experiencia en liderazgo que podrán aprovechar en el sector cafetalero y más allá.

Asimismo, a través de nuestros talleres sobre soberanía alimentaria, trabajamos con ellas en prácticas de agricultura orgánica, nutrición y estrategias para fijar precios y comercializar sus cultivos.

Cuando una cafe productora prospera, su familia y su comunidad prosperan con ella. A través de nuestros programas, hemos visto a mujeres crear centros de abastecimiento alimentario y pequeñas empresas prósperas que brindan estabilidad a sus familias, fortalezcan sus tierras y generan un cambio que trasciende a la siguiente generación.

Ese es el tipo de cambio en el que vale la pena invertir. Este año celebramos a las mujeres caficultoras, pero su labor merece apoyo mucho más allá de este periodo. Tu contribución de hoy ayuda a financiar la capacitación y los recursos necesarios para que las mujeres siguen liderando en sus comunidades, tanto este año como en los venideros.

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